Anecdotas: Mujeres buscando hombres mayores
Febrero 10th, 2009 por admin | Publicado en Parejas.
Los buscan con canas, aseguran que las chifla ese aire de experiencia y, por si fuera poco, argumentan que siempre van a verse más jóvenes al lado de uno de ellos. No hay duda: los hombres maduros tienen su encanto.
Amor de hombre mayor
“Es que hay hombres a los que les pasa lo mismo que a los vinos: a medida que pasan los años se van poniendo más sabrosos”, me dice riéndose Carmen, una amiga que cuando estaba en la preparatoria se enamoraba de todos los profesores, y después siempre ha tenido en su lista por lo menos a tres jugosos ejemplares guapísimos y de treinta y tantos. “Los hombres de mi edad me aburren; no son capaces de profundizar en la relación, lo único que quieren es divertirse; no saben lo que esperan de la vida”, expresa muy convencida. “En cambio, nadie como un hombre mayor para hacerte sentir segura”.
El último amor de Carmen, Germán, un papazote de 40 años (ella tiene 25), es un apuesto abogado al que conoció cuando fue a su despacho a pedirle asesoría legal para resolver un problema con un contrato de trabajo. Lo de ellos fue amor a primera vista, y cuando el asunto quedó resuelto, él la invitó a tomar una copa para celebrarlo, y muy pronto Germán le estaba dando a mi amiga otro tipo de “asesorías”.
“Te juro que lo oigo hablar y me quedo maravillada”, asegura. “Germán es un tipo que ha vivido, que sabe lo que es estar en las buenas y en las malas, y me da unos consejos muy sabios”. Y enseguida agrega con picardía: ‘Y también en la cama es mejor. Los hombres mayores son más atentos, entienden mejor lo que quieres, saben cómo satisfacerte y están más pendientes de tí”.
Alicia, de 24 años, es clara cuando asegura que tiene una debilidad especial por los hombres maduros. “Te juro que llegó un momento en que me harté de tener que estarles aguantando chiquilladas a los muchachos de mi edad”, cuenta. “Conocí a Fernando, me enamoré de él y ni siquiera me importó saber que tenía una hija casi de mi edad. Con Fernando sí se puede mantener una conversación profunda, no como con el novio que tuve antes, un payaso al que lo único que le interesaba era subirse a su moto y no perderse ni un concierto de rock”.
Alicia y Fernando se casaron hace un año, les va muy bien y ella se ríe cuando alguien la acusa de padecer del “complejo de Electra”, esa atracción que puede sentir una chica hacia su padre, paralela al famoso “complejo de Edipo”, la misma situación pero esta vez entre hijos y madres. “Siempre tuve una relación normal con mi papá, y nunca me sentí abandonada por él ni cosa que se parezca. Allá esos psicólogos que tienen la manía de querer encasillarlo todo. Lo que yo necesitaba era un hombre confiable y cariñoso, que se ocupara de mí de verdad, y con Fernando eso es lo que tengo”.
Ni siquiera la propia familia de Alicia veía con buenos ojos esa relación. “Mi papá no quería ni saber del asunto, mi mamá llegó a pronosticarme que él nunca se iba a casar conmigo, que yo iba a ser su juguete hasta que se cansara de mí. Y mis hermanas se burlaban cuando él me llamaba por teléfono y me decían: ‘Ahí te llama tu abuelo’. Y no creas que para Fernando la cosa ha sido fácil. Los fines de semana que salimos con sus hijos, todavía siento que los chicos me miran de reojo, como si aún no acabaran de aceptarme del todo”.
“Amor y desamor: El papá de mi amiga“
Pero, como es lógico, no todas las historias tienen un happy end. Enamorarse de un hombre mayor también tiene sus desventajas, como pudo experimentar en carne propia Melisa, quien sostuvo un romance secreto con el padre divorciado de una compañera de la universidad. “La verdad es que digo ‘romance’ por llamarlo de alguna manera, porque a la larga esa relación acabó por no tener nada de romántico”, se queja.
Pero al principio a Melisa todo le parecía mágico: la forma en la que Ricardo y ella se conocieron en la fiesta de su graduación, las miradas incendiarias que él le dedicaba, las salidas a escondidas… Ricardo no quena que su hija se fuera a enterar de la relación, así que tenían que verse en el mayor misterio. “Yo estaba hipnotizada”, cuenta Melisa. “El es un hombre muy serio, muy atractivo, y siempre se vestía con saco y corbata, como un actor de cine que hace uno de esos papeles de magnate. Además, la verdad es que a mí me fascinan los hombres que tienen canas en las sienes”.
Melisa se sentía en las nubes, como una diosa: él la iba a buscar en su auto o mandaba a un chofer a recogerla, le hacía regalitos especiales, la llevaba a comer a restaurantes caros. La mimaba y la llamaba “mi muñequita linda”.
Sin embargo, pronto se puso de manifiesto que los dos pertenecían a mundos diferentes. “Criticaba mi maquillaje, no le gustaba la forma en que me vestía ni la música que escuchaba, y le parecían estúpidas las películas que a mí me apasionaban. Bailar lo aburría”, recuerda Melisa. “No quería saber nada de mis amigas, y sus amigos eran todos unos aburridos. Llegó a decirme que lo que yo tenía en el cerebro era mermelada de frambuesa. Y hasta se quejaba de que yo quería estar haciendo el amor todo el tiempo”.
Al final, Melisa se convenció de que el papá de su compañera de estudios y ella necesitaban seguir rumbos diferentes, y antes de sufrir la humillación de que él la echara de su vida, prefirió irse por su cuenta. “¡Y entonces él se hizo
novio de una abogada de su misma edad, y hasta se atrevió a decir en público que las mujeres empezaban a ser interesantes a partir de los treinta años”.
Ni blanco ni negro
“Es que en todo hay sus pros y sus contras”, dice Maggie, mi amiga psicóloga. “En la vida nada es completamente blanco o negro, en todo existen matices grises. En una relación con hombres maduros te puede ir muy bien o te puede ir muy mal; en realidad todo depende de la química que tengas con tu pareja”. Y a continuación, aclara que el hecho de que te gusten los maduritos no significa que seas víctima de una atracción patológica ni mucho menos. “Es un asunto que depende de las necesidades íntimas de cada mujer, de su historia personal y del marco familiar y cultural en el que se desenvuelve”.
Y para poner dos ejemplos contemporáneos en los que la relación “mayo-diciembre” caló hondo, Maggie se refiere a la historia de amor de Pablo Picasso -quien, por cierto, solía enamorarse de mujeres mucho más jóvenes que él- y su última compañera de vida. Y también la del genial actor Charles Chaplin y su última esposa, con quien llegó a sostener una relación que duró varias décadas y fue bendecida por numerosos hijos. “Imagínate lo unidos que estaban, que en ninguno de esos dos casos las mujeres se sintieron capaces de sobrevivir a la muerte de sus maridos”.
Todo lo que se necesita es amor
Es cierto que resulta difícil generalizar cuando hablamos de sentimientos, porque cada relación es un mundo. Pero tal vez lo más sensato sería concluir con la muy repetida frase de que “cuando hay amor, todo tiene solución”. Porque el amor es el gran pegamento universal, que consigue que dos mitades aparentemente desiguales acaben por unirse en un todo armónico. Así que cuando es el amor -y no un capricho momentáneo- lo que une a dos personas, tal vez la diferencia de edad sólo sea un detalle accesorio, que influye en ciertos aspectos, pero no determina.
En materia de amor no hay nada escrito, y cuando el sentimiento es suficientemente fuerte, las diferencias acaban por disolverse en la medida en que transcurre el tiempo y se va haciendo efectiva la comunión entre los amantes. En definitiva, gustarse, quererse, respetarse y tener las mismas metas en la vida.
Toma en cuenta que…
•Si eres de las que se enamoran de los hombres mayores, recuerda que no siempre el interior coincide con la apariencia; hay maduros que también son inmaduros.
•Es posible que al inicio te guste ser la “nena” protegida por su pareja, pero también es posible que a medida que avance la relación, te sientas encasillada en un papel dependiente, y él se aburra de ser siempre el que marca el paso y toma las decisiones importantes.
•No debes perder de vista que si la relación perdura a través de los años, en algún momento la situación entre ambos se va a invertir: tú serás entonces la más fuerte de los dos, por ser la más joven, y te tocará lidiar con todos los inconvenientes que trae consigo convivir con una pareja mucho mayor, incluyendo la diferencia de ritmos biológicos entre ambos, distintos intereses existenciales, etc.
•Enamorarte de un hombre mucho mayor que tú (y quererlo para siempre) también puede implicar que en el futuro te esperen la viudez y la soledad.
Etiquetas: amor de hombre, amor y desamor, hombres maduros, mujeres buscando hombresArticulos Similares
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Al leer estas historias, se me vienen a mi mente los recuerdos de aquel 17 de Enero del 2008…
Soy una mujer de 31 años casada hace 12 años con un hijo maravilloso, me casé muy jovén aún no terminaba la universidad, debo ser sincera en comentar que mi relación con mi esposo ha estado marcada por episodios muy tristes en mi vida, cosas que me marcaron para siempre, él en el pololeo era un hombre muy celoso pero bueno eso será parte de otra historia, creo que el sentirme sola y falta de cariño y afecto me hizo encontrar estos famosos sitios de internet donde una conoce gente, bueno mi interés era conocer amigos sin llegar a tener aventurillas solo conocer amigos que puedan entregarte cosas favorables…un día 22 de noviembre de 2007 conocí a namaste, no tenía foto publicada en su sitio, la atracción fué inmediata, sus palabras de caballerosidad me alucinaron no eran las típicas frasesitas de hombres en busca de solo sexo el era distinto, primero nació una relación de amistad, nos contabamos cosas de nuestras vidas, compartiamos experiencias, bueno su nombre era Renato vivía en viña, su edad 50 años….en el verano del 2008 tube la oportunidad de viajar a la playa cerca de viña, e hice la locura de hacer un viaje relámpago a su viña natal para conocerlo no lo pensé 2 veces nos pusimos de acuerdo y finalmente nos conocimos, pasamos un día realmente hermoso, conversamos de nuestras vidas, y sin darme cuenta me entregué a sus brazos con una pasión y entrega desbordante pasamos toda la tarde juntos, mi experiencia fué muy bella, de todas las parejas que tube nunca me había sentido tratada con tanto cariño y entrega debo confesar que es un hombre maravilloso, a esa edad son muy atentos a lo que una mujer espera en la intimidad, hasta el día de hoy mantenemos contacto yo sigo con mi vida y él con la suya pero a pesar de la distancia nuestros caminos permanecerán unidos por siempre….
Hola
Mi marido tiene muchas entradotas! Que me recomiendan?
Esta usando lo neuvo de fructis (www.stopcaida.com.mx)
Alguien lo conoce?
saludos